Sedentarismo y dolor de espalda: como prevenirlo

Abr 14, 2020 | Hábitos Saludables | 0 Comentarios

¿Sueles sufrir dolor de espalda recurrente? ¿Cuándo pasas largos periodos de forma sedentaria (sentado con el ordenador, tumbado viendo series) padeces molestias?

 

El sedentarismo es uno de los factores de riesgo a la aparición del dolor y lo fácil sería aconsejar evitar ser sedentario, pero vamos a profundizar un poco más en el origen, su prevención y tratamiento.

¿Qué aumenta el riesgo de sufrir dolor de espalda?

  1. La falta de actividad física: En condiciones normales, los grupos musculares que participan en el movimiento de la espalda (abdominales y paravertebrales) se coordinan entre sí para mantener la postura y conservar el equilibrio. La inactividad física provoca peor activación de esta musculatura haciendo que se contraiga inadecuadamente, facilitando la aparición de contracturas.

 

  1. La mala higiene postural: Es muy frecuente adoptar posturas que aumentan innecesariamente la presión sobre los discos intervertebrales, lo que a largo plazo puede facilitar la aparición de una fisura, protrusión o hernia discal. Sin embargo, si la musculatura es potente y está entrenada, disminuye el riesgo de sufrir dolor o una lesión grave.

 

  1. La falta de potencia muscular: El sedentarismo conlleva la pérdida de fuerza muscular facilitando que la musculatura se sobrecargue y contracture ante esfuerzos aparentemente livianos. Además, cuanta menos masa muscular hay, menos protegido está el disco intervertebral y el resto de las estructuras, incrementando el riesgo de alteraciones en su estructura.

 

 

¿Cómo prevenir y tratar el dolor de espalda?

Varias medidas pueden ser eficaces para la prevención y tratamiento del dolor de espalda:

  1. Mantener un mínimo grado de actividad física: Por muy exigentes que sean los horarios laborales debemos mantener un mínimo grado de actividad física y gestos, como el simple hecho de ir caminando en los desplazamientos cotidianos, hacen que disminuyan nuestros hábitos sedentarios a lo largo del día.

 

  1. Mantener una correcta higiene postural: Trabajar sentado manteniendo una postura erguida y segura para la espalda es muy importante, igual que romper los periodos largos de sedentarismo levantándonos de la silla cada hora para dar unos pasos y movilizar las articulaciones suavemente.

 

  1. Desarrollar la musculatura de la espalda: El entrenamiento de fuerza específico y pautado por un profesional, debe ser el pilar fundamental del trabajo de fortalecimiento de la musculatura de la espalda. Evitando siempre posiciones o rangos de movimiento que generen dolor de espalda.
El 30% de la población sana, tienen protrusiones o hernias discales y no les causan ningún síntoma ni provocan dolor. Es por ello que desde Tuentrenador  recomendamos mantener un estilo de vida activo y realizar entrenamiento específico, ya que aunque no curse dolor, debemos prevenir su posible aparición.

Darío Rodrigo

Entrenador personal

Tuentrenador

Share This